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  • Paul Raminfar

Siempre entrega más

¿Quién no se pone feliz cuando alguien sobrepasa sus expectativas? ¿Qué sensación queda cuando algo es mejor de lo que esperabas?



Cuando te encuentras con situaciones como un ascenso en un avión, un upgrade en una habitación de hotel, un café de cortesía, un empaque de mejor calidad en las gafas que compraste, etc. Empezamos a sentir un positivismo y agradecimiento enorme. Todo lo que pasa a nuestro alrededor que esté enfocado en mejorar, afecta emocionalmente cómo concebimos las cosas, hasta el punto que nos acordamos más de lo que una persona nos hizo sentir, que de lo que nos haya dicho como tal.

A nivel corporativo, estamos todo el tiempo enfocados en servicio al cliente, en la forma como recibimos y actuamos con los reclamos, cómo enmendar los errores, bajar precios para ser del agrado de nuestros clientes. Pero ¿qué pasaría si sencillamente dejáramos todo el esfuerzo por cubrir esas fallas y nos dedicáramos a crear una cultura de sobrepasar la entrega?


¿Alguna vez invitaste a una persona que prácticamente no conocías al mejor restaurante que pudiste? O ¿saltaste en paracaídas para llamar la atención y hacer ego de tu valentía? Todas las anteriores y muchas otras, buenas y malas las he tenido en mi vida. Para bien o para mal las lecciones que he obtenido de cada cosa que he intentado, me han dejado claro una principalmente: Si te enseñas a hacer las cosas y sobrepasar las experiencias positivas, tu preocupación por los otros aspectos pueden disminuir considerablemente. Con esto no me refiero a productos de mala calidad. Pero si comparamos un restaurante promedio contra algún restaurante de comida rápida: en uno estás dispuesto a sacrificar calidad por precio, pero el servicio pasa a un segundo plano (esto no quiere decir que no sea importante), solo que el restaurante promedio tiene valores agregados aunque sea una hamburguesa parecida a las de las comidas rápidas. De la misma forma, ir a comprar a un almacén reconocido, si lo comparo con la compra online, la parte de la experiencia, el marketing olfativo, la decoración, hacen que lo hagas como parte de un plan, no como una transacción.



Todos estos aspectos en mi caso por ejemplo, a la hora de dar una conferencia, escribir un artículo, realizar el video de ‘Potencializa tu Semana’, todo lo que busco darles a los que leen mis artículos al compartir estas las herramientas, es mucho más de lo que las personas esperan.

Sabiendo esto, lo único que debes hacer en este momento es pensar y hacerte unas simples preguntas:


¿Qué esperan mis clientes de mi?

¿Cuál es mi valor agregado y diferencial?

¿Qué puedo hacer para mejorar?

¿Qué puedo hacer para sorprender y mantener felices a mis clientes?


Recuerda que antes de la tecnología, el voz a voz hacía todo el trabajo. Así que si quieres que a la gente se le iluminen los ojos cuando mencionen tu nombre o marca, simplemente siempre entrega más.

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© 2020 PaulRaminfar

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