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  • Paul Raminfar

La esencia del éxito

Uno de los grandes problemas que tenemos en la sociedad es que nadie nos hace entender el valor de la victoria. Somos seres de costumbres, pero esas costumbres parecen volcarse de manera dramática al conformismo y la forma básica de hacer las cosas. Y es en ese momento en el que nos damos cuenta que las cosas, desde pequeños, se empiezan a interpretar a gusto personal y no de manera social, haciendo que cada uno maneje sus propios estándares. Los campeones, los genios, simplemente las estrellas en cada una de las áreas de la vida, nos han demostrado que se deben seguir los mismos patrones, encajar en las mismas cualidades y que son ellos los que se deben amoldar al proyecto y no el proyecto a ellos. Las llegadas tardías, el incumplimiento de las tareas, los plazos de entrega y si lo vemos hasta en la negociación de rehenes, nunca se cede ante las demandas que se hacen si no es cumpliendo ciertas cosas, es por eso que se ve hasta obvio y todo nos hace entender que uno se tiene que adaptar a los parámetros que se establecieron y no poner nuestros propios parámetros.

Si tomamos eso en cuenta nos podemos dar por entendidos que, lastimosamente la gente ha individualizado un comportamiento de confianza social en donde queremos que todos nos tengan en cuenta, pero no somos capaces de cumplir con las reglas haciéndonos cada vez menos indispensables para otras personas, al final el problema recae en los malos resultados y que no hay consecuencias viéndolo en los malos estándares en los que vivimos. Aprendamos a entender, a partir de ahora que la marca del campeón no te da espacio para dar esos pasos en falso y es ahí donde la confiabilidad empieza a marcar una brecha entre el común denominador y el mercado.


Haz que cada día puedas vivir con las personas que esperas cumplir cada uno de los proyectos y los objetivos establecidos, trazando un panorama de confiabilidad, en donde la persona que se salga del molde, podrá conformarse con sus bajos resultados. Solo piensa que en el momento que se abran un poquito más esos estándares, lastimosamente las cosas a partir de ese día perderán la esencia de ser un campeón y no habrá vuelta de hoja.


A partir de ahora establece estas 5 reglas básicas para que puedas empezar a contar con las personas que tienen que estar en tu grupo. Entendiendo que la disciplina y el orden siempre van a pagar, y que por el contrario, todo aquel que quiera excepciones deberá crear un modelo totalmente diferente.


1. No hay espacio para las excusas: Eliminar desde el principio la más mínima posibilidad de desviación. Las reglas son claras, los perfiles de las personas son claros, ahora solo importa la ejecución.


2. Nadie se acuerda de los segundos, solo de los primeros: Buscar siempre ser el mejor y rodearte con los mejores, solo así se puede aspirar al trofeo, aquí no hay medalla de consolación.


3. Las reglas son para cumplirlas: Si estás en una situación emocionalmente vulnerable donde no eres capaz de cumplir con el marco de trabajo, sencillamente vas a desencajar y vas a terminar igual a un lado. Busca siempre la forma de ver las consecuencias y la necesidad de seguir siempre con ese marco.


4. Cada uno tiene su magia: Explota tu máximo potencial a través de tu autenticidad, eso no quiere decir salirse del molde, solo tienes que agregarle el ser tú mismo para que cada vez el resultado solo sea mejorar.


5. Mantener un ambiente de éxito y de energía: No es un secreto, la energía es la fuente de la vida y tener ese voltaje te va a permitir siempre ser alguien con el que se pueda contar para cada una de las áreas de tu vida.


“No pretendas cosechar grandes victorias sin considerar sembrar la responsabilidad requerida” – Paul Raminfar

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